La falta de cobertura del bono social sigue siendo alarmante y reclama medidas efectivas al respecto. A diferencia de los hogares constituidos sólo por personas adultas, las familias con hijos o hijas a cargo afrontan más situaciones de endeudamiento, ya que priorizan su bienestar. Mientras que para el gasto desproporcionado destacan los hogares monoparentales, las familias numerosas tienen un riesgo mayor de verse en una situación de pobreza energética escondida, es decir, que infrautilicen la energía.
En este análisis se presentan algunas medidas clave y, con una visión más a medio y largo plazo, se apuesta por la rehabilitación de edificios con un criterio de equidad y accesibilidad y una perspectiva de infancia, mejorando la eficiencia energética de las casas.